Acacio Puig

ARTISTA PLÁSTICO

jueves, 12 de enero de 2017

TENGAMOS EL SEXO EN PAZ

Ese fue el título de un simpático monólogo de Fo y Franca Rame (¿ó solo de Franca?). A estas alturas de la película el asunto parece más bien una quimera provocadora que una utopía feliz.
Ni siquiera sobre el sexo revolotea la Paz, considerando el modelo en que los humanos chapoteamos hace ya un puñadito de siglos.
Eso sí, queda el fantaseo y la sublimación transmigrante a ámbitos culturales de oriente y occidente que cuentan con un largo linaje que incordió tanto a inquisidores como… ¡al bueno de Diderot!

Añado aquí algunas irredentas pasiones sobre lienzo y papel, que favoreciendo la ensoñación no generan problemas.














domingo, 11 de diciembre de 2016

¿Y ENTONCES, EXPONES…?

Pregunta la gente amiga por mis exposiciones en los últimos años…Y no es fácil responder, desde luego para mí, más difícil que decir: “mira esto es lo que he estado pintando…En esto estoy” Y llevando ya diez años en exilio campestre pues… más complicado. Algunos insisten ¿Pero lo último que has pintado? ¿Qué es lo último-último que has hecho? Y ahí sí que también vamos fatal, porque mis quehaceres no se transforman linealmente, las idas y venidas se producen…en espiral, en involución, en zig-zag y a veces en dirección “calle cortada”…

Volviendo al principio, creo que lo más cierto es decir que con el paso del tiempo, muchas de las galerías y salas en que presenté pintura han ido cerrando a lo largo de los últimos veinticinco años…en tanto que yo, a mi manera, he seguido “abierto”.
Y claro que es pena pero ha sido así. En unos casos murieron los galeristas, en otros se aburrieron de dar palos de ciego, algunos fueron prudentes y antes de perder demasiado dinero cerraron el garito… en tanto que otros descubrieron vocaciones tardías que poco tenían que ver con la promoción y exhibición de cachivaches artísticos. También las Salas de Exposición han sufrido transformaciones: hay menos y ofrecen menos.
Para el resto –porque no todos mis pasados anfitriones cerraron, claro- quizá no resulté ser especialmente interesante ni rentable (los dos términos están bastante relacionados en mi gremio) o tomaron distancias… porque “vivo en la montaña”.

Quizá todo lo ocurrido forma parte de lo previsible y más allá de los retales que se adhieren a cada biografía, tiene causas muy claras: el mercado del arte segrega –de siempre- a sus enclaves de venta más frágiles…elimina sectores enormes de su “industria ligera” para concentrar –aceleradamente- la actividad comercial y/o especulativa en los nudos fuertes que trafican con divisas-arte.
De modo que lo de menos es el encuentro de la producción artística con quienes son sus destinatarios naturales (que siendo pocos, porque la educación mutila, aún resultan demasiados, dado que la difusión-amplia es la antítesis de la difusión-lujo. La opción mercantil es pues blindar el ghetto, en tanto que los espacios artísticos “alternativos” no son, con frecuencia, más que la miniatura cutre del mismo… Bueno, no vale la pena ponerse solemne…excepciones, haylas)

De modo que aunque podría –como antaño acostumbraba- seguir dando a conocer una breve lista de galerías, salas de exposición, ferias de arte y fundaciones, en las que durante las últimas décadas estuve presente…prefiero, a estas alturas de la película, pasar de hacerlo y seguir afirmando que mi  “taller sigue abierto” aunque las galerías cierren....


(De unas notas escritas en Riaguas/Segovia. En primavera del año 2015)

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martes, 29 de noviembre de 2016

DE LAS BELLAS ARTES Y EL DERECHO A POSTRE.

El Postre, como subproducto del ejercicio del arte, no es tan habitual como reseñan libros y crónicas. Nada de eso…Mucho cuento. Sin embargo, hubo tiempos mejores. Los años 1992 y 1993 fueron años de “menú completo” gracias al aprovechamiento de la puerta que me entre abrió a Babelia mi viejo amigo Nacho Montejo. Durante esos años, ilustré mucho y creo que con acierto. Después cambiaron tornas y gentes de departamento de diseño… Pero fue bonito, mientras duró. Como este blog tiene algo de diario, inserto a continuación algunas muestras de aquel tiempo de colaboraciones en ese suplemento cultural.


jueves, 17 de noviembre de 2016

¿ESCULTURAS, JUGUETES?

En cualquier caso artefactos pequeños…cachivaches de compañía. Fetiches para animar la casa. No están destinados a la exposición ni a la venta, porque se despistarían en espacios ajenos (en tanto que aquí, en casa, establecen cómodamente relaciones de afinidad con bibliotecas, lámparas y electrodomésticos).
Producto del encuentro casual en paseos y derivas, permanecen en cajas esperando el momento del ensamblaje que orienta -hacia una forma libre- lo que brindó el azar.

Hace seis años (2010)  el Museo Picasso de Málaga presentó una bonita selección de
Juguetes de artista. Llamó a la exposición Los juguetes de las vanguardias porque se abrieron paso entonces, a comienzos del pasado siglo de la mano del humor (de las vanguardias con más humor, Cubistas y Dada) en el mundillo del arte contemporáneo. Sin embargo el juguete artístico viene de muy atrás: presente en artesanías y artes populares, también los exvotos ibéricos, los “atrapasueños” de los indígenas americanos, las muñecas del Egipto faraónico, las calaveras de cartón mexicanas…
En definitiva: ¿Son juguetes? ¿Son esculturas? …Son.
(Invierno 2016)


ESCULTURAS Y JUGUETES



   


martes, 8 de noviembre de 2016

lunes, 7 de noviembre de 2016

¡ÁNDALE…LUPITA¡ Acacio Puig: 7-11-2016



Lupita como tema me tentaba desde que –hace ya tiempo- me acerqué a ciertos aspectos de la gráfica y la pintura mexicana.
En los años 60 del pasado siglo y al hilo del grupo Estampa Popular, conocí la obra de Guadalupe Posada (¡calavera del montón!) y a fines de esa década, rastreé su incidencia en parte de la cartelería de mayo de 1968.
Mucho después, compartiendo taller de serigrafía con mi amigo ya fallecido, Pepe Ortas, tuve ocasión de conocer de primera mano los entresijos de Estampa Popular y el Atelier Populaire, en el que Pepe estuvo profundamente implicado; en la década de los 90 y en su compañía, editamos un par de carpetas destinadas a Sodepaz (Sodepaz@sodepaz.org).
Serigrafías sobre papel, una de ellas estaba dedicada a la cartelería francesa  del 68 y la otra, a una selección de grabados de Guadalupe Posada.


Ya en el inicio de los 2000, el encargo de ilustraciones sobre Frida Kahlo para una biografía juvenil editada por Susaeta (www.susaeta.com) estimuló el regusto de seguir impregnándome de esa cara de México tan apasionante, la que liga indisolublemente la vida y la muerte …y  despliega el humor negro como puente entre los dos extremos.

De todo ello se alimentan iconográficamente  mis  Lupitas. Aquí presento algunas.






LA SOLEDAD DEL CONSTRUCTIVISMO SOVIÉTICO. Acacio Puig. (Noviembre 2010)



Hace ochenta años que se suicidó Maiacovski, poeta, cartelista y señero dramaturgo de la vanguardia rusa. Su última obra, Los Baños, brillante sátira de la burocracia, había sido ferozmente vapuleada por la crítica y abucheada por el público.
La gran exposición de Rodchenko y Popova finalizó en Madrid en enero de 2010 y Viento Sur  publicó en su número 108 el entusiasta comentario de Ángel García Pintado sobre aquella revolucionaria peripecia cultural y social.
Los dos acontecimientos motivan las reflexiones que siguen (circunscritas al ámbito de las artes plásticas) con pretensión de señalar los conflictos entre “ismos”, su choque con la tradición realista y las limitaciones del bagaje bolchevique para mediar en un intenso debate cultural que emergió en el difícil contexto de insurrección, guerra y aislamiento de la Revolución de Octubre.
El breve y polémico encuentro entre vanguardia cultural y vanguardia política (Estado, Partido y Sindicatos)  puede hacer más entendible la gradual hegemonía del realismo social y su posterior degeneración en manos “de artistas obligados a pintarrajear los groseros rasgos de una falsificación histórica”  (1).

Los antecedentes.
Durante el siglo XIX la cultura oficial de la Rusia zarista era la propia de un régimen autocrático experto en  dictar géneros, administrar encargos, bonificar y castigar. Desde el espacio social de oposición a ese régimen se generó una  cultura de tendencia, el realismo naturalista, cultivado  por la gran novela rusa del siglo y también, en el ámbito que nos ocupa, por pintores de la talla de Repin, Surikov, Serov o el Vrubel pre-simbolista. El realismo, que contaba con Chernichevski como reconocido teórico, se había configurado como una poderosa corriente estética y ética legitimada tanto por la calidad de sus producciones como por su convergencia con el movimiento social anti-zarista. Así pues, las posiciones defendidas en Relaciones Estéticas entre Arte y Realidad, impregnaron también la contestación artística y la ruptura, en 1863, de un grupo de catorce pintores con la poderosa Academia de Bellas Artes. Los disidentes fueron sometidos a vigilancia policial y su asociación disuelta en 1870 por orden de la autoridad. El movimiento reapareció poco después como Sociedad de Expositores Ambulantes (“los Ambulantes”), alternativa al arte palaciego en la elección de temas y sujetos (la vida cotidiana de las clases dominadas), en la búsqueda de originales circuitos de exposición (exposiciones ambulantes que “llevaran el arte al pueblo”) y en el encuentro de una nueva clientela (la oposición al zarismo). Los Ambulantes llegaron a constituir un fenómeno cultural militante, emparentable con el realismo crítico europeo practicado por pintores emblemáticos como Courbet y Manet, artistas afectos a La Comuna y represaliados por ello. Los Ambulantes eran también admiradores  del compromiso ilustrativo de pintores como Signac y Meunier…que colaboraban habitualmente con la prensa socialista y anarquista. En fin, participaban de la actitud arriesgada e insegura de sus colegas de Europa occidental a los que alguien caracterizó  como nuevo “proletariado artístico”. Sin embargo, el realismo naturalista que en el occidente de Europa introdujo progresivamente las rupturas e innovaciones  que dieron paso a los primeros “ismos” (impresionismo, simbolismo…) en Rusia se mantuvo mayoritariamente fiel al criterio de Chernichevski: “el artista, pensador en imágenes y difusor entre la gente de verdades orientadas hacia la liberación…no necesita innovaciones formales”.
Desde esas premisas el realismo ruso en pintura aguantó el tirón hasta 1900, consolidando su presencia en el campo artístico y educativo. Las diferenciaciones posteriores -simbolistas, cezanianas, rayonistas, futuristas y suprematistas- emergerían entre 1907 y 1914 y tuvieron serias dificultades para ser aceptadas.

domingo, 24 de marzo de 2013

Acacio Puig: un par de caladas de tabaco negro.






UN PAR DE CALADAS DE TABACO NEGRO.
Francisco Javier Rodríguez del Burgo
Una mañana cualquiera, Acacio se despierta, enciende un cigarrillo y se pone a pintar. Puede ser una ilustración por encargo para un libro de poemas de Michel Houllebecq, un lienzo para una exposición en Valencia o un dibujo para una camiseta en favor del pueblo palestino.
No importa el destino. Es su trabajo, su único trabajo y su forma de vida. Se pone a la faena sin esperar a que las musas llamen a su puerta (tal vez no encontraron el timbre) y sin replantearse el objetivo de la pintura en la sociedad del siglo XXI. Dos profundas caladas de Coronas negro son suficiente motivación para emprender la faena. El camino del dormitorio al estudio de pintura está jalonado por sus cuadros y los de sus amigos, tal vez para no despistarse ni por un instante de su objetivo.


Allí le esperan los amarillos y los rojos, los personajillos, a veces algo perdidos, muchas dispuestos a la faena sexual, o directamente inmersos en ella...siempre formando un mundo cruelmente divertido, tétricamente alegre, de escalerillas, sillas, dameros, cruces y círculos.
"No tener que replantearse cada día la función del arte, ¿es una ventaja?" le pregunto alguna vez, casi de manera ingenua. "Me deja más tiempo para pintar, así que supongo que es una ventaja, al menos para quien disfrute viendo mis cuadros"
 Si pasas por su casa, sorprende la cantidad de libros que hay en todas las estancias, incluso en el cuarto de baño. Si sacas alguno de su sitio, podrá contarte algo de él, y si tienes suerte, te lo prestará. Ésta es su faceta más egoísta, la de prestar libros. Yo sé que lo hace con la intención de poder charlar luego sobre ellos contigo.







A menudo, las ventanas de su casa están abiertas, y si escuchas con atención podrás oír algo de música francesa de los años sesenta o a de Lighetti. Pero nunca demasiado alta. Sale de un pequeño radio-cassette de esos que hace treinta años venían de Canarias en la maleta de algún primo lejano.
Para calentarse, la estufa de butano, la mítica que a tantos hogares calentó antes del despegue económico de nuestro país. Es un hombre austero, honesto, consecuente, siempre dispuesto a echar una mano a un amigo.
A veces pasea mirando al suelo, pero no está triste; simplemente busca en lo que otros desprecian tirando al suelo, un chispazo de belleza. A mí, una de las cosas que más me gustan es mirar los cuadros. Los que tengo en casa los miro mucho", advierte cuando te enseña los que decoran las paredes de su morada. Y es verdad. Mientras te los enseña, los observa con avidez, como si fuera la primera vez que los ve, a pesar de que conoce hasta el más mínimo detalle.


Probablemente esa sea su mejor cualidad: la capacidad de entusiasmarse con las pequeñas cosas, la nula necesidad de lujo, el cariño con que te invita a comer una paella hecha en la olla exprés (adjuntamos receta al dorso) y, sobre todo, esa capacidad de deleitarse con la belleza sin la necesidada menudo enfermiza, de poseerla.


Recomiendo acercarse a sus cuadros olvidando los prejuicios para poder observar con la misma naturalidad una silla y una polla. Están hechos para disfrutar (los cuadros, digo). Aprovéchense pues, es un lujo, pero gratis.
(Del catálogo de la exposición "Despedida y cierre por traslado"/Palencia, 2006)


Mi amigo Acacio
Mateo Santamarta.
 Acacio Puig es un artista polifacético, un animador social y cultural, un luchador incansable y coherente que sufrió sin amilanarse los zarpazos de la dictadura. Es un hombre de gran formación intelectual que sigue teniendo inquietud y ansia por conocer nuevas cosas y por crear un Nuevo Mundo.
 Ha sido y es ilustrador y ha trabajado para Babelia -suplemento cultural de El País- trabajando en la actualidad para las editoriales Susaeta y Acuarela
 También ha ilustrado libros de diversos poetas actuales a petición  de éstos.

Es un gran conversador y, sobre todo, un artista fiel a sí mismo